sábado, 23 de agosto de 2014

Lima y Ginebra.

  Supongo que la vida cambia mucho cuando uno se vuelve adolescente, la mia al menos dio un giro total. Yo era un tonta, realmente una tonta, nunca había tenido una mejor amiga ni nada parecido, hasta que ahí comencé...
 Una chica callada, de pelo oscuro, con la que nunca imaginé que compartiría varias locuras.
 Vamos a llamarla Lima, por su gusto por el Dr.Lemon.
  Lima y yo nos hicimos muy buenas amigas, las mejores, y juntas nos fuimos despegando de nuestras cerradas personalidades, éramos Lima y Ginebra, Ginebra y Lima.
 Pasamos nuestro primer año de secundaria pegadas, y la vida fue perfecta en esos tiempos. Nos rateabamos juntas e íbamos a comer, teníamos varios amores platónicos, no nos gustaba nadie de nuestra realidad, bueno, a mi si, un chico bobo de nuestro curso con el que jamás pasó nada.
 Cuando terminó el año, pasamos el verano juntas, y al comenzar nuevamente las clases, ya en segundo año, los padres de Lima decidieron cambiarla de turno...
 Ese día mi vida escolar se fue a la mierda, no sabía que iba a hacer sin mi mejor amiga a mi lado.
 Fue en ese año que un par de problemas en mi vida surgieron y nunca se fueron.
 Conocí a otras personas, pero igualmente nadie llenaba su lugar, nadie era como ella.
Lima, en cambio, se adaptó muy bien a su nuevo entorno, y se hizo muy buena amiga de otra chica, de la cual me puse algo celosa. Lima siempre había sido más sociable que yo, y ella podía tener nuevos amigos, pero yo era muy tímida...
 Pero no fue un mal año.. porque ...

No hay comentarios:

Publicar un comentario