Ya con mi vida escolar por el piso, pensé que necesitaba un cambio de look ... GRAVE ERROR TONTA! ... Corté mi flequillo, muy muy corto por accidente, sólo tenía 13 años, apenas sabía delinear mis ojos, pero parecía una pelotuda. Ahora está de moda usarlo así, pero cuando yo lo hice era de estúpida.
Pensé que podría arreglarlo cambiando el color de mi pelo, y así fue, ese pelo castaño claro, casi rubio, que me daba un aspecto tan angelical, dio paso a un pelo negro, oscuro, que me hacía lucir aún más pálida de lo que era, y a un nuevo apodo para los bobos del curso, "la emo", cariñosamente "emito", para los chicos nuevos con los que mutuamente nos caíamos bien.
Me sentaba sola, la compañía de los demás me irritaba bastante, y ahí surgió también de nuevo mi insociabilidad.
Había algo que Lima y yo queríamos, que era ser un par de rockstars, y comenzamos a clases de guitarras en un club, donde conocí a tres personas de las que no me arrepentiré de conocer jamás.
Uno de ellos era un chico alto, de pelo rubio y largo, al que podemos llamar Saken, un enfermo del metal y bastante hábil con la guitarra, también un gran soñador y creo que eso fue lo que más me agradó de él.
Otro, también alto, al que le podemos decir Tinto, como a un vino. Tinto era un fanático de Green Day, también amaba tocar la guitarra y andar en skate, aunque en sus estudios dejaba mucho que desear.
La tercer persona, y hasta hoy una de las más valiosas es Uvita, a ella la había conocido en una fiesta, luego de eso tuvimos contacto por msn y la invité a una clase, en ese entorno nos conocimos mucho mejor. Ella era tres años más chica que yo, pero aún así yo sentía que hablaba con alguien de mi edad. Ya con mi vida social algo reconstruida todo comenzó a cambiar, los sábados eran lo mejores días, los pasaba tocando la guitarra e intentando aprender a andar en skate, mientras que el secundario ahí pasaba. Ya no extrañaba tanto a Lima, me había desprendido de ella, y eso me gustaba, pero me preocupaba a la vez, aunque ella no parecía extrañarme mucho.
Uvita era una chica muy conocida en el barrio, y eso hizo que yo también conociera a varias personas, pero aún asi todo continuaba siendo fuera del colegio, en la escuela era nadie, fuera de ella era yo, Ginebra.
De todas formas todo se iba a poner más complicado, pero al mismo tiempo más lindo...
domingo, 24 de agosto de 2014
sábado, 23 de agosto de 2014
Lima y Ginebra.
Supongo que la vida cambia mucho cuando uno se vuelve adolescente, la mia al menos dio un giro total. Yo era un tonta, realmente una tonta, nunca había tenido una mejor amiga ni nada parecido, hasta que ahí comencé...
Una chica callada, de pelo oscuro, con la que nunca imaginé que compartiría varias locuras.
Vamos a llamarla Lima, por su gusto por el Dr.Lemon.
Lima y yo nos hicimos muy buenas amigas, las mejores, y juntas nos fuimos despegando de nuestras cerradas personalidades, éramos Lima y Ginebra, Ginebra y Lima.
Pasamos nuestro primer año de secundaria pegadas, y la vida fue perfecta en esos tiempos. Nos rateabamos juntas e íbamos a comer, teníamos varios amores platónicos, no nos gustaba nadie de nuestra realidad, bueno, a mi si, un chico bobo de nuestro curso con el que jamás pasó nada.
Cuando terminó el año, pasamos el verano juntas, y al comenzar nuevamente las clases, ya en segundo año, los padres de Lima decidieron cambiarla de turno...
Ese día mi vida escolar se fue a la mierda, no sabía que iba a hacer sin mi mejor amiga a mi lado.
Fue en ese año que un par de problemas en mi vida surgieron y nunca se fueron.
Conocí a otras personas, pero igualmente nadie llenaba su lugar, nadie era como ella.
Lima, en cambio, se adaptó muy bien a su nuevo entorno, y se hizo muy buena amiga de otra chica, de la cual me puse algo celosa. Lima siempre había sido más sociable que yo, y ella podía tener nuevos amigos, pero yo era muy tímida...
Pero no fue un mal año.. porque ...
Una chica callada, de pelo oscuro, con la que nunca imaginé que compartiría varias locuras.
Vamos a llamarla Lima, por su gusto por el Dr.Lemon.
Lima y yo nos hicimos muy buenas amigas, las mejores, y juntas nos fuimos despegando de nuestras cerradas personalidades, éramos Lima y Ginebra, Ginebra y Lima.
Pasamos nuestro primer año de secundaria pegadas, y la vida fue perfecta en esos tiempos. Nos rateabamos juntas e íbamos a comer, teníamos varios amores platónicos, no nos gustaba nadie de nuestra realidad, bueno, a mi si, un chico bobo de nuestro curso con el que jamás pasó nada.
Cuando terminó el año, pasamos el verano juntas, y al comenzar nuevamente las clases, ya en segundo año, los padres de Lima decidieron cambiarla de turno...
Ese día mi vida escolar se fue a la mierda, no sabía que iba a hacer sin mi mejor amiga a mi lado.
Fue en ese año que un par de problemas en mi vida surgieron y nunca se fueron.
Conocí a otras personas, pero igualmente nadie llenaba su lugar, nadie era como ella.
Lima, en cambio, se adaptó muy bien a su nuevo entorno, y se hizo muy buena amiga de otra chica, de la cual me puse algo celosa. Lima siempre había sido más sociable que yo, y ella podía tener nuevos amigos, pero yo era muy tímida...
Pero no fue un mal año.. porque ...
viernes, 22 de agosto de 2014
Bienvenidos a mi vida.
Para ustedes soy Ginebra, soy una chica un poco grande para ser adolescente, pero muy joven para ser adulta, y una de las cosas que más amo es escribir.
Soy una persona muy expresiva, tal vez bastante sensible, aunque odio con todo mi ser demostrarlo.
Amo la música bien fuerte, hasta el punto de que me reviente los oidos.
Odio a la gente que habla demasiado.
No se usar tacos...
Vivo despeinada, porque peinada me siento estúpida...
Disfruto mucho salir a caminar sola, sobretodo si voy escuchando música.
Sueño todos los días, y recuerdo cada sueño que tengo.
No hay momento en el que no me despegue de mis auriculares.
A veces paso tanto tiempo escuchando música, que cuando alguien se acerca a hablar conmigo respondo como una idiota. No es que sea una idiota, sino que estoy en lo mio y cuando me desprendo de eso un instante no entiendo nada de nada.
Cuando estoy muy triste o muy feliz escribo, en mi punto medio no siento deseos de nada.
Soy la persona más dulce y la más cruel del mundo al mismo tiempo.
Me gusta que mi pelo cubra parcialmente mi cara.
Casi siempre sonrío, es un reflejo natural mio.
Mi mundo es algo cruel, feliz pero triste, como el de cualquiera... bienvenidos a mi vida.
Soy una persona muy expresiva, tal vez bastante sensible, aunque odio con todo mi ser demostrarlo.
Amo la música bien fuerte, hasta el punto de que me reviente los oidos.
Odio a la gente que habla demasiado.
No se usar tacos...
Vivo despeinada, porque peinada me siento estúpida...
Disfruto mucho salir a caminar sola, sobretodo si voy escuchando música.
Sueño todos los días, y recuerdo cada sueño que tengo.
No hay momento en el que no me despegue de mis auriculares.
A veces paso tanto tiempo escuchando música, que cuando alguien se acerca a hablar conmigo respondo como una idiota. No es que sea una idiota, sino que estoy en lo mio y cuando me desprendo de eso un instante no entiendo nada de nada.
Cuando estoy muy triste o muy feliz escribo, en mi punto medio no siento deseos de nada.
Soy la persona más dulce y la más cruel del mundo al mismo tiempo.
Me gusta que mi pelo cubra parcialmente mi cara.
Casi siempre sonrío, es un reflejo natural mio.
Mi mundo es algo cruel, feliz pero triste, como el de cualquiera... bienvenidos a mi vida.
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